lunes, 7 de septiembre de 2009

Septiembre 2009. INICIO. En La Guagua, un lejano pueblo tropical rodeado por selvas y pantanales, a pesar de la pobreza en la que vive y del desprecio de algunas personas, Estrella es una chica optimista que sueña con haber sido una sirena y conocer a un príncipe que la lleve a vivir a un palacio. Sin embargo sabe que algunos sueños no pueden realizarce y centrada en su vida cotidiana, su realidad, lucha por salir adelante y así ayudar a su madre enferma, Grecia, así como a su hermana mayor, Leila, la cual trabaja como sirvienta en la mansión de la familia Santiesteban, misma que se ha reunido para celebrar la graduación de su miembro menor: Lino, quien convertido en un biólogo marino, ha regresado del extranjero y ha conseguido un importante trabajo. El muchacho es felicitado por sus padres: Regina y Cristiano, así como de sus hermanastros mayores, Dulio y Brisia, quienes en realidad siempre han odiado en silencio a su hermano por ser el consentido de su padre y el hijo de la mujer a la que creen una intrusa que ha usurpado el lugar de su madre. Con ellos vive la hermana de la difunta, Soraya, quien odia a la nueva esposa de su cuñado y durante años ha llenado de odio a los hijos de éste con tal de ver destruida a Regina, ante la cuál actúa como una verdadera amiga ocultando sus secretas intenciones.

María Alegría propone a Grecia y Leila mudarse a la ciudad de México, donde las hermanas pueden trabajar como sirvientas y estudiar en sus ratos libres para así poder superarse. La malhumorada Leila solo se burla de su hermana, a la que acusa de ser una bruta ignorante que no resistiría vivir en la capital un solo día, pues ella, Leila, sabe por experiencia lo difícil que es vivir en esa ciudad y lo todavía más dificil: encontrar un trabajo. La molesta muchacha acude a su trabajo en la mansión Santiesteban, donde cuenta las ideas de su hermana a una compañera: Cachita, la cual asegura a su amiga que María Alegría quizás tenga razón y para que ellas terminen con su miseria tal vez deban mudarse a un lugar lleno de más oportunidades.

El matrimonio Santiesteban guarda secretos que no desean que sus vátagos sepan por lo que Etelvina y Remigio viven temerosos de que sus hijos, Amadeo y Raiza, lo descubran. Este secreto es que uno de los jóvenes no es hijo de él. Remigio abraza a su esposa y le jura que él ama a los dos ocmo propios y que jamás ha hecho ni hará diferencias entre ellos. Son interrumpidos por Raiza, quien feliz les dice que Lino ha regresado y está más guapo que nunca, a demás de haber conseguido uno de los trabajos más importantes que cualquiera podría tener. Etelvina, feliz, felicita a su hija, quien siempre ha estado enamorada del muchacho, con el que desea casarse.

Lino intenta acercarse a sus hermanos, quienes parecen ignorarlo, principalmente Brisia, quien le deja entrever que todos son más felices cuando él no está en casa por lo que el muchacho habla con Cristiano, quien le asegura que sus hermanos están celosos. Juan Mateo asegura a su padre saber que Dulio y Brisia, envenenados por Soraya, siempre lo han visto como un intruso por ser el hijo de la mujer que usurpó el lugar de su madre, sin embargo Cristiano pretende no entenderlo y más tarde habla con los hijos que tuvo con su primera esposa, dejando claro que no dejará que hagan a un lado a su hermano menor.

Amadeo se topa con Estrella, de quien es amigo a pesar de la prohibición de sus padres. La invita a tomar un helado y le revela lo ajeno que se siente a los suyos pues esperan demasiado de él y no lo dejan realizarse en lo que quisiera. Estrella aconseja al joven que huya de casa y con toda libertad haga lo que desea, pues solo siendo libre se puede alcanzar la felicidad. Amadeo descubre que Estrella, a pesar de ser pobre, es simpática. Son vistos por Leila, quien en casa reprende a su hermana y la acusa de ser una resbalosa con el hijo de sus patrones, el cual es para ella.

Soraya habla con Dulio y Brisia del secreto que saben acerca de Cristiano: Que éste hace años engañó a Regina y tuvo un hijo con otra mujer. Lino los escucha y les pide que le digan que es una mentira pero Soraya le asegura que es verdad y lo reta a que se lo pregunte a u padre, a sabiendas de que Regina podría enterarse y sufrir. Lino está seguro de que Soraya detesta a su madre por haberse casado con Cristiano, de quien la mujer siempre ha estado enamorada en silencio. Se lo grita a la cara y la mujer lo abofetea para luego encerrarse a llorar, maldiciéndolo al igual que a su madre por haberle arrebatado al único hombre que ha amado en la vida, mientras que Lino padece los reclamos de Dulio y Brisia, quienes defienden a su tía.

En el pueblo de San Pancracio, la familia Treviño sufre por la terrible enfermedad de la matriarca Bernarda , quien teme morir sin ver realizados a sus hijos, Alidio y Topacio, quienes se refugian en su padre, Leandro, el cual rechaza a su hija sin que ésta entienda como el hombre la ha despreciado siempre. Se desahoga con su moribunda madre, a la que suplica que no muera pues teme a que su padre le eche de casa cuando ésta falte, mientras, Leandro asombra a Alidio cuando le revela que Topacio no es su hija. El joven Alidio se acerca a su hermana, a la que está a punto de revelarle el gran secreto, pero prefiere callar antes que hacerla sufrir.

Lino reclama a Cristiano el haber abandonado a un hijo. El hombre prohíbe a su vástago que le haga reproche y le deja claro que ese bastardo no era hio suyo y que, de serlo, a él nunca le importó conocerlo. Le exige que le diga cómo se entero, estremeciéndose al saber que Dulio y Brisia están al tanto por lo que acude a Soraya, a la que toma en sus brazos con violencia y le exige que le diga porqué ha envenenado a sus hijos. La mujer declara amarlo e intenta besarlo, siendo rechazada. Cristiano la desprecia, asegurando que jamás tendría ojos para alguien tan poca cosa como ella y le jura que si llega a enterarse que ha hecho algo más ocntra su familia la echará para siempre de su casa.

Leila es pretendida por Chano, un muchacho pobre y decidido a todo por ella sin embargo la chica lo rechaza por considerarlo poca cosa. Chano acude a Cachita, quien siempre lo ayuda tratando de convencer a su amiga de que el muchacho le conviene pero Leila es ambiciosa y ella ha fijado su futuro en Amadeo, al que intenta seducir en todo momento sin que éste logre fijarse en ella.

En el pueblo Grecia se topa con el viejo Hermenegildo Malaver, quien toda la vida ha estado interesado en Estrella y recuerda a la mujer que él puede pagar todas sus deudas y calmar sus preocupaciones monetarias si convence a su hija para que se case con él. La mujer le asegura que jamás lo permitirá y discute con el hombre para luego ser defendida por Napoleón Buenrostro, un fornido y sensual hombre, dueño de un puesto de verduras, por el que muchas mujeres en La Guagua y que está enamorado de Grecia, a quien de nueva cuenta confisa su amor y le pide que deje protegerla sin embargo la mujer prefiere que solo sean amigos pues teme a afectar a sus hijas teniendo un romance. Napoleón le hace ver que debe darse una oportunidad sin miedo a lo que sus hijas puedan opinar pues ella es una mujer adulta, hermosa, y merece darse una nueva oportunidad.

Hermenegildo hace una rabieta en casa y su sombría hermana, Perpetua, la cual odia a Estrella por considerarla una incitadora del pecado y por creerla causante de embrujar a su hermano, al que acusa de ser un estúpido por haber enloquecido por una salvaje como la muchacha. 
Hermenegildo amenaza con correrla si se empeña en hablar mal de toda mujer en la que él pone los ojos por lo que Perpetua le aconseja que no espere más y se abandone a sus bajas pasiones tomando a la muchacha por la fuerza o, lo que es aún mejor, le tienda una trampa o la obligue a entregarse a él.

Soraya, cegada de ser de venganza por el desprecio de Cristiano, aconseja a Dulio que haga todo lo posible por arruinar la proxima fiesta de cumpleaños de Regina, aunque por ello se deba enfrentar al valiente Lino.

Brisia tiene amoríos secretos con Amadeo, quien le propone que se casen. Ella se ríe de él pues sabe que es un junior bueno para nada que no tiene qué ofrecerle, burlándose. Amadeo, cansado de que todos lo menosprecien, le asegura que escuchará a Estrella y se atreverá a hacer lo que más le gusta. Brisia enfurece al saber que su novio tiene tratos con una zarrpastrosa a la que desprecia.

Lino y Estrella se conocen accidentalmente, cuando él pasea por las selvas de La Guagua. AL verlo, el corazón de la muchacha se estremece y al ser tratada con ternura por él siente que se ha enamorado. Ilusionada, regresa a casa y le cuenta a Grecia lo que le ha sucedido. Al sospechar que el muchacho al que su hija conoció es hijo de los Santiesteban la mujer se aterra y le prohibe que se acerque al muchacho y a la casa de su familia.

Bernarda muere causando gran dolor a su familia, principalmente a Topacio, a la que Leandro confiesa no ser su padre ni estar dispuesto a cargar con ella por lo que le exige que aliste sus cosas pues la llevará lejos, con quien deba hacerse responsable por ella. Topacio llora y de rodillas le suplica a su padre que no la separe de su hermano pero el hombre ya ha tomado una decisión. Los hermanos se abrazan fuertemente y Alidio le promete a la chica que la buscará y no descansará hasta en contrarla.

Etelvina y Remigio, presionados por su mala situación financiera, presionan a Raiza para que atrape a Lino y se case con él. La muchacha, rebelde, asegura que se casará con el muchacho porque lo ama, pero no para salvar de la ruina a los suyos.

Estrella y Chano hablan sobre los sentimientos de él hacia Laila. La dulce Estrella le da un fuerte abrazo y son sorprendidos por su hermana, quien al estar sola con Chano le exige que no le insista pues ella aspira a ser alguien grande, no la mujer de un pobre peón. Después discute con Estrella, a la que acusa de quererle arrebatar a todos sus hombres, sorprendiéndose cuando la chiquilla le hace saber que ella está enamorada de Lino, recibiendo burlas de Laila, la cuál le asegura que hombres como ese nunca pondrán los ojos en mugrosas como ella. Estrella le responde de la misma manera, a sabiendas de que Laila está enamorada de Amadeo. La hermana mayor está a punto de abofetear a Estrella cuando es sorprendida por Grecia, quien le prohíbe poner una mano a la muchacha.

Regina recibe en casa a Etelvina y Raiza, quien no deja de acosar a Lino, al cuál compromete para que la lleve a cenar mientras las otras mujeres hablan de lo felices que serán cuando hayan emparentado. Etelvina enfurece cuando Brisia le hace saber que Amadeo tiene encuentros con Estrella, la mugrosa hermana de su sirvienta Laila, a la que la furiosa Etelvina jalonea y exige que le diga qué hay entre su hermana y el hijo de la mujer, amenazando con despedirla. 
Laila jura que hablará con su hermana y lo hace, tratando de hacerla entender a bofetadas por lo que Grecia interviene, defendiendo a su hija menor, de la cuall Laila está harta pues cree que debería trabajar y ayudar con los gastos de la casa a pesar que Grecia se niegue. En esto Estrella apoya a su hermana y jura que encontrará un trabajo. Acude a Napoleón, patrón de Chano, quien aconseja a la muchacha que termine sus estudios para que peuda tener una vida mejor que la de su madre y hermana. Estrella le recuerda que es pobre y él le ofrece ayudarla económicamente para que logre sus sueños. Grecia se opone a ello.

Cristiano y Remigio hablan de negocios que no pueden concretar debido a la crisis financiera del segundo, quien lamenta no tener más dinero que invertir y se marcha, decepcionado, sin aceptar la ayuda de Cristiano, quien al estar a solas ríe malévolamente pues su viejo amigo no sospecha que fué él quien lo hizo perder todo su capital.

Lino se encuentra con Estrella, quien llora y le hace saber los problemas que tiene con su hermana debido a su desempleo. El muchacho la abraza y le promete que él la ayudará. La acompaña a casa donde habla con Grecia, quien se opone a su amistad. Lino deja saber a la mujer que él no queire hacer daño a Estrella, si no ayudarla a salir adelante. Cuando el muchacho se va, Estrella confiesa a su madre que se ha enamorado. Las escucha Anamar, quien solamente se burla de su hermana asegurando que hombre como Lino Santiesteban no se enamoran de peladas como ellas.

Chano llva verduras a Perpetua, quien se expresa de Estrella como si ésta fuera una mujerzuela que tienta a Hermenegildo. Chano defiende a la muchacha y Perpetua lo abofetea asegurando que él también está embrujado por las Varela, las cuales llevan en las venas la sangre de la perdición.

Amadeo discute con Etelvina, quien le prohíbe relacionarse con Estrella. Al saber que fue Brisia quien enteró a la mujer, el valiente Amadeo acude a ésta y le reclama, terminando toda relación con ella, cansado de sus insultos.

Leandro llega a La Guagua y, acompañado por Topacio, se presenta en la mansión Santiesteban y allí conoce a Soraya, quien al enterarse de a qué ha ido el hombre disfruta por la sorpresa que Regina se llevará al enterarse de que su marido tiene una hija bastarda. Pide a Leandro que vuelva después, entregándole una invitación a la fiesta de cumpleaños de su cuñada.

Estrella es invitada por Lino a la fiesta de cumpleaños de su madre. Pasean juntos y son vistos por Brisia y Soraya, quien hace una escena a los jovenes y exige a la mugrosa que no se acerque a su familia. Lino la defiende y deja claro a su tía y hermana que él y Estrella son amigos y no permitirá que la ofendan. La pobre Estrella se echa a correr en medio de la selva, huyendo mientras llora y sin darse cuenta se topa con Hermenegildo Malaver, quien la toma en sus brazos e intenta besarla, asegurando que siempre la quiso para él. La muchacha grita y es escuchada por Lino, quien acude a buscarla y llega a la choza del malvado Juramento, donde lo enfrenta para salvar a su amada pero el hombre es demasiado fuerte y facil de vencer. Finalmente entre los dos jovenes logran vencerlo y huír hasta que a orillas de un cristalino manantial ríen por la hazaña y finalmente Lino termina besando a la muchacha, la cual, enamorada, le corresponde y le promete que irá a la fiesta de Regina sin importarle lo que Brisia y Soraya piensen.

Alidio no deja de pensar en el futuro que le pueda esperar a Topacio y se desahoga con su amigo Moncho, quien le aconseja que no se detenga y busque a su hermana pues puede evitarle ser infeliz al lado de un padre que quizás ni siquiera sabía de su existencia y la rechace.

Hermenegildo reclama a Grecia los daño causados en su propiedad a causa de su hija, exigiendo que se le pague. La mujer lo enfrenta negandose a pagar segura por lo que éste intentó hacerle a su hija y le jura que si insiste en tratar de obligar a Estrella para que lo quiera lo lamentará. Hermenegildo se ríe de la mujer y le jura que la chiquilla un día será suya, tal y como una ves lo fue ella. Grecia llora amargamente al recordar cuando el hombre la tomó por la fuerza y reza a Dios para que Estrella no corra con la misma suerte. Él le cuenta a Perpetua lo que sucedió y ésta reclama a Grecia, a la que abofetea y acusa de ser una libertina que sedujo a su hermano y lo embrujó. Grecia llora amargamente y es descubierta por Estrella, la cual la consuela y le asegura que algun día las cosas serán diferentes y nadie las insultará ni despreciará.

Soraya exige a Cristiano y Regina que prohíban la amistad de Lino con una mugrosa como Estrella. Cristiano hace caso a la mujer pero no Regina, quien considera que su hijo es libre de hacer amistad con quien le plazca y lo apoya cuando éste le hace saber que ha invitado a su nueva amiga a su fiesta, demostrándoselo al darle un vestido y unos zapatos para la muchacha, quien al recibirlos se llena de alegría, despertando la envidia de Laila, la cual insinúa a Grecia que la muchacha debe andar en malos pasos.

La fiesta de Regina es un éxito y todos los hombres, principalmente Lino y Amadeo, se asombran con la impresionante belleza de Estrella, la cual despierta envidia en Brisia, quien no deja de ofenderla en ningun momento al igual que Soraya, quien sorprende a la muchacha sola y le asegura que si no se aleja de Lino lo lamentará. Pronto la fiesta se torna tensa cuando Leandro aparece ante Cristiano y su familia para presentarles a Topacio, la hija que el hombre tuvo hace años con Bernarda. Cristiano niega que la chica sea su hija y reclama al hombre el quererlo extorsionar pero Leandro le jura que Topacio es suya y él ha tenido que cargar con ella. Por su parte la muchacha sufre las ofensas de Soraya, quien le asegura que no la aceptarán en su familia, pero Regina piensa lo contrario y consuela a la sufrida Topacio, quien con llanto le revela cómo ha sido su vida y lo cruel que Leandro ha sido con ella. Habla con su marido, quien se atreve a aceptarla en su casa, lo mismo que Soraya, sin embargo Regina se apiada de Topacio y pide a Leandro que hablen en privado, ofreciéndole una suma de dinero mensual a cambio de que cuide a la muchacha. Este, lleno de ambición, acepta.

Estrella escucha los infortunios de Topacio y la alienta para salir adelante, ofreciéndole su amistad y ayuda. Son sorprendidas por Soraya, quien corre a la muchacha de su casa por lo que tiene un enfrentamiento con Lino, al que asegura no tener ningun derecho por ser el hijo de la segunda esposa de Cristiano. Soraya es apoyada por Dulio y Brisia, quienes se sinceran con su medio hermano y le hacen saber cuanto lo desprecian. Cristiano interviene y defiende a su hijo menor, mismo al que prohíbe toda amistad con Estrella, la ual reclama que Topacio tiene los mismos derechos que todos los hijos del hombre, el cual la manda a echar a pesar de su hijo menor, quien amenaza con irse con la chiquilla. Cristiano le jura que si insiste en tener amistad con esa mugrosa entonces tendrá que olvidarse de que tiene familia.

Octubre 2009. Perpetua no olvida el pasado e insiste en acusar a Grecia de ser el demonio que sedujo a su hermano por lo que constantemente se refiere a ella como una mujerzuela, ante las personas del pueblo, a las que alienta para que no olviden que la mujer tiene un pasado. De esto está al tanto Chano, quien le cuenta a Laila lo que sucede. A ésta la consuela Cachita, quien le asegura que todo loq ue se habla de su madre es mentira pues los que las conocen bien saben que Grecia es una santa. Sin embargo Laila cree en lo que dice la gente pues como prueba de la deshonra de su madre tiene el no saber quién fue su padre, al cual desea conocer esperanzada a que sea un hombre muy rico que la pueda liberar de la miseria.

Etelvina suplica a Lino que ponga los ojos en Raiza, la cual lo ama de verdad. Los muchachos hablan y él deja saber a la chica que se ha encaprichado con Estrella y solo desea estar con ella mientras que a Etelvina la sorprende Soraya, quien le dice saber las razones por las que a ella y Remigio les interesa tanto casar a sus hijos con Lino y Brisia. Etelvina también hace saber a la mujer que está al tanto del amor que ésta siempre ha sentido por su cuñado, razón por la que siempre ha odiado a Regina y la ha calumniado ante los demás sin que ésta lo sepa. En ese momento entra Regina, quien exige a Soraya que le diga si lo que Etelvina ha dicho es verdad.

Grecia desahoga sus penas con Napoleón, quien la besa. Los ve Laila y hace tremendo quilombo acusando a su madre de ser una mujer fácil. Napoleón interviene pero Grecia impide que el hombre se enfrente a su hija por lo que le ruega que se marche y a solas le hace saber a Laila que ha decidido rehacer su vida. Ante los insultos de la muchacha, a la pobre Grecia no le queda más remedio que abofetearla, exigiéndole respeto. Laila llora y le exige que le diga quién fue su padre y porqué en La Guagua todos la ven como una mujer de la calle si no tiene nada qué esocnder. Grecia llora y jura a su hija que jamás le dirá la verdad sobre su origen.

Estrella es sorprendida por Hermenegildo, quien nuevamente intenta besarla. Esta vez son descubiertos por Amadeo, quien defiende a la muchacha, a la que el terrible hombre le jura que un día será suya. La muchacha se cruza entonces con Napoleón, quien al saber lo que ha sucedido enfrenta a Hermenegildo para romperle la cara. El hombre, aún golpeado, decide vengarse y lo denuncia por lo que Napoleón es arrestado. Estrella entonces busca a Lino para pedirle ayuda y éste paga la fianza del verdulero, quien le pide al muchacho que cuide bien de Estrella pues la muchacha peligra.

Remigio descubre que en realidad lo ha perdido todo, hasta su casa, por lo que decide investigar qué fue lo que sucedió sin éxito. Hace saber a Etelvina que ahora no tienen nada y ella no hace más que reprocharle ser un don nadie. El hombre se emborracha y duerme en su oficina, donde tempranamente escucha a Cristiano hablando de negocios con criminales a los que revela que él ha sido el responsable de dejar a su mejor amigo, Remigio, en la ruina. El herido Remigio le reclama el haberlo traicionado y amenaza con denunciarlo por tener nexos con contrabandistas. Cristiano intenta detenerlo pero le es imposible por lo que no tiene más remedio que perseguirlo en su auto, provocandole un accidente en la carretera, en el que el auto de Remigio se vuelca al vacío y explota, causando su muerte gran dolor a su familia.

Alidio se alegra de tener a Topacio de regreso en casa. Los hermanos se sorprenden cuando Leandro hace saber a la muchacha que fungirá como criada y se ganará el pan de cada día. Alidio enfrenta a su padre, quien no acepta reclamos y amenaza a su hijo con echarlo de la casa si intenta contradecirlo. 
Topacio comienza sus labores, llorando, sientiendose despreciada por todos. Alidio le jura que hará todo lo posible por liberarla de las injusticias de su padre, quien cuenta el dinero que Regina le ha dado y piensa seriamente en prostituir a la hija de su difunta mujer.

Para ayudar a Grecia y también a la optimista Estrella, Napoleón decide emplear a la chica en su verdulería descubriendo que ésta tiene aptitudes para las ventas. Intenta convencerla de que estudie y salga adelante y ella jura que cuando junte el dinero suficiente lo hará.

Etelvina y Raiza se aprovechan de la muerte de Remigio para intentar convencer a Lino de que pase tiempo con la chica, quien le pide que la lleve a dar un paseo por el pueblo. Caudno son vistos por Estrella, Raiza besa al muchacho para así destruir las ilusiones de su rival.

Amadeo es seducido por Laila. Está a punto de besarla y son descubiertos por Etelvina, la cual corre a la muchacha de su casa, de los cabellos y a jalones y la acusa de ser una libertina sin vergüenza al igual que su madre. Laila se defiente y enfrenta a su patrona, quien la abofetea y le asegura que Grecia es una mujerzuela que no vale nada y que tiene dos hijas bastardas como consecuencia de sus bajas pasiones. Laila llega destruida a casa y cuando Grecia, preocupada, le pregunta que ha sucedido, la muchacha la ataca acusándola de todas sus desgracias, mientras que, por su parte, Etelvina discute con Amadeo, al que entera de que se encuentran en la miseria por lo que debe sacrificarse y casarse con Brisia aunque no la ame, pues es la única manera de que no pierdan ni su prestigio ni su estilo de vida.

Hermenegildo prende fuego a la pobre casa de las Vidal al darse cuenta de que nadie se encuentra dentro. Las tres mujeres sufren al descubrir su casa en ruinas y Grecia llora pues cree que se ha tratado de una venganza de Etelvina contra Laila por lo que acude a la mujer para enfrentarla. Etelvina niega ser la causante del incendio y echa en cara a su enemiga el haber enredado a su marido hace muchos años. Grecia jura que ella y Remigio se amaron y que él nunca se divorció porque sabía que de nada le serviría pues Etelvina siempre lo perseguiría, aunque supiera que su hombre nunca la amó. Etelvina abofetea a Grecia y la echa de su casa, feliz por lo que le ha sucedido pues ahora ella y sus hijas están en el sitio al que siempre han pertenecido: La calle. Grecia amenaza con revelar a todos que Estrella es hija de Remigio y Etelvina la amenaza de muerte. Ambas han sido esuchadas por Amadeo, quien enfrenta a su madre comprendiendo porqué ésta siempre le prohibió la amistad con la que es su media hermana y porqué siempre trató con la punta del pie a Laila, pues es hija de la mujer que tuvo un hijo de Remigio. Etelvina llora y llena de rabia exige a su hijo que no repita lo que ha dicho pero éste jura que protegerá a Estrella si esta lleva su sangre.

Regina no deja de vivilar a Soraya, la cual se siente acosada. Ambas mujeres hablan frente a frente y Regina insiste en preguntar a la mujer si es verdad que ama a Cristiano. Soraya insiste en negarlo pero a solas maldice a Regina y jura que la eliminará.

Lino está decidido a ayudar a las Vidal a pesar de la oposición de Catrino por lo que intenta instalarlas en un hotel pero Napoleón convence a Grecia de que ella y sus hijas se queden en su casa un tiempo, mientras encuentran un lugar donde vivir. Pronto aparece Tencha, la verdadera dueña de la casa de las Vidal, exigiendo que le paguen los gastos de todos los daños causados al inmueble. Napoleón los paga y Estrella le jura que le pagará ese dinero por lo que acude a Hermenegildo, al que le asegura que le dará lo que quiere si él a cambio las ayuda a ella, su hermana y su mamá. El hombre disfruta al saber que Estrella finalmente será suya. No cuenta con que Perpetua tiene un plan para alejar completamente a las Vidal de la vida de su libidinoso hermano.

Regina discute con Duilio, quien la ofende bruscamente. La mujer se desahoga con Cristiano y le pregunta si él ha creído alguna vez que Soraya lo ama en silencio. Cristiano enfurece y exige a su mujer que no vuelva a mencionar esa aberración jamás. Ésta entonces habla con Lino, quien le asegura que él siempre ha sabido que Soraya ama a su padre pues la ha visto espiarlo, estar el pendiente de él y ocmportarse como la señora de la casa ante los demás, desplazando siempre a Regina, la cual apoya a su hijo para que tenga un romance con Estrella, por lo que este busca a la muchacha y le asegura tener la solución para que ella se libre de todos sus males: Casarse con él. Estrella, feliz, acepta ser la esposa de Lino.

Leila no tiene trabajo y Chano habla con Perpetua para que emplee a la chica como su sirvienta. Perpetua acepta y recibe a la muchacha en casa, dándole instrucciones de todas las labores que deberá realizar. Cuando Hermenegildo ve a Leila en casa, discute con su hermana pue sno desea verla bajo su mismo techo. Perpetua se impone y le pregunta si le da vergüenza reconocer que la muchacha es producto de una de sus tantas canalladas.

Grecia se opone a que Leila trabaje para los malaver pero la muchacha está más que decidida. Llena de dolor, la angustiada madre llora amargamente y hace saber a Napoleón que Estrella es hija de Remigio Del Olmo, a quien amó en el pasado, y Laila del repugnante Hermenegildo Malaver, quien abusó de Grecia cuando ésta era aún una chiquilla. Napoleón desea golpear a Hermenegildo pero Grecia lo impide y le suplica que le guarde esos secretos. Ambos se besan apasionadamente

Estrella se presenta en casa de los Malaver y es recibida por Leila, quien se burla de ella y le restriega en la cara que le ha ganado el trabajo. Estrella entonces discute con Perpetua, quien la abofetea y la echa para luego prometer a Leila que la ayudará a ser una señorita distinguida y respetable para que se case con alguien de alcurnia, extrañándola por su comportamiento, mientras que Estrella busca a Lino en casa de peste y Soraya la ofende, tratándola como una pordiosera y asegurando que su sobrino pronto se casará con Raiza Del Olmo, la cuál es una chica refinada, de alcurnia, muy distinta a lo corriente y vulgar que es Estrella, quien llora amargamente y al caminar por la selva ve al amor de su vida cabalgando con Raiza, quien no deja de restregársele. Estrella los interrumpe para reclamar al muchacho que le haya echado mentiras siendo que estaba comprometido. Raiza confirma que se casará con el muchacho y Estrella sale corriendo. Lino la alcanza y le jura que él se ha enamorado de ella y solo se casará con ella con o sin el consentimiento de su familia. La besa apasionadamente.

Amadeo se reconcilia con Brisia, quien le pide que se casen lo más pronto posible. Él entonces habla con Cristiano y Regina para pedirles la mano de la muchacha. Soraya se entromete y pregunta al muchacho con qué mantendrá a su sobrina si es sabido en toda La Guagua que los Del Olmo son unos venidos a menos. Amadeo asegura que trabajará lo suficiente y espera la ayuda de Cristiano, quien se ríe de él y le hace saber que si tiene los pantalones para casarse entonces también los tendrá para sacar adelante, por si solo, a su familia. Cuando Etelvina se entera de ésto, estalla y maldice a su difunto marido por haberla dejado en la ruina.

Estrella lleva encargos a la verduleria a la mansión Santiestéban, donde Regina la ve y le pide que hablen, dándose cuenta de que es una muchacha dulce, nomble, y llena de vida. Le pide que haga feliz a su hijo. Pero pronto, al quedar sola, Estrella es sorprendida por Brisia, quien no hae más que ofenderla. 
Aparece Soraya, quien la jalonea y la arroja al suelo, riéndose de ella. Esta vez Estrella no se deja y se abalanza contra la mujer, desgreñándola. Es sorprendida por Lino, al que la chica también golpea fuertemente en el rostro, sin querer. Entonces Lino le pide que no se vean más pues él nunca la creyó una sal
vaje, hasta ahora. Estrella llora amargamente y Napoleón la nota rara por lo que habla con Lino, quien le explica lo que ha sucedido. Napoleón hace saber al muchacho lo mucho que Estrella ha padecido en la vida y lo triste de su realidad por lo que le aconseja que la defienda de todos y la escuche. Lino habla de esto con Regina, la cual le aconseja lo mismo que Napoleón pero no así Cristiano, quien se opone a que su hijo ame a una marginal sin estudios ni educación. Regina asegura que ella preparará a Estrella y le enseñará todo cuanto sea posible por lo que la busca, le propone que sean amigas y le ofrece su ayuda desinteresada. La muchacha, feliz, cuenta esto a Grecia y Laila, quien solo se burla de ella. Grecia esta vez pone freno a las burlas de su hija menor y apoya a Estrella, a la que aconseja que aprenda todo cuanto pueda. Luego visita a Regina para agradecerle lo que hace por su hija. Cristiano las sorprende y se opone a que su esposa ayude a la hija de una mujerzuela. Grecia llora asegurando que ella nocometió ningun pecado pues amó a Remigio desinteresadamente. Cristiano no le cree y la echa pero Regina s eopone, enfrenta a su marido y le hace saber que Grecia es ahora su amiga y por lo tanto la tendrá que aceptar, así como a Estrella, quien será la esposa de Lino.

Leandro se emborracha y en un juego de cartas apuesta a Topacio ante Felino, un hombre ruín y tramposo que está dispuesto a hacer suya a la muchacha. Leandro pierde la apuesta, por lo que decide entregar a su hijastra, quien se niega a irse con el extraño. Esta vez Alidio interviene y se enfrenta a golpes con Felino, el cuál los amenaza con una pistola. Leandro interviene y recibe los impactos de bala y Alidio toma a Topacio de la mano y ambos huyen dispuestos a dejar atrás la vida que llevaban, mientras que Leandro los maldice y jura que los encontrará. Felino se acerca y le jura al malvado hombre que deudas son deudaas y él no cumplió. Le dispara en la cabeza.

Cachita no puede creer que Leila trabaje para los Malaver y le aconseja que se libre de ellos pues es sabido que a Hermenegildo le gustan las jovencitas, sin embargo la ambiciosa Leila asegura que a ella no le importa lo que tenga qué hacer con tal de salir de pobre. Pronto hace un encargo a Prudencia y se topa con Amadeo, quien le pregunta qué siente por él. La ambiciosa Leila lo seduce jurándole amor y lo besa apasionadamente dentro de un confesionario de la iglesia, donde está más que dispuesta a entregarse a él, sin embargo Amadeo la rechaza y le dice que no puede ser amante de la la media hermana de Estrella, su hermana. Leila se horroriza al saber que Estrella es una Del Olmo y acude a Grecia para exigirle que le diga si es verdad. Grecia intenta negarlo pero es demasiado tarde por lo que ante la desesperación de ambas mujeres aparece Napoleón y afirma a Leila que Estrella es hija del difunto Remigio. Llorando, Leila suplica a su madre que le diga que su padre también es un hombre de alcurnia, con mucho dinero. Napoleón no comprende la ambición de la muchacha, a quien Grecia le revela que ella fue producto de una violación por parte de un ser vil y ruin que no tiene en qué caerse muerto. Leila sufre amargamente y su odio hacia Estrella se acrescenta todavía más, por lo que habla con Hermenegildo y le hace saber que ella lo ayudará a poseer a la muchacha. Al escucharlos, Perpetua se horroriza creyendo que toda maldad se hereda y culpa a Grecia de la maldad en Leila.

Lino rechaza a Raiza y le hace saber que él nunca se casará con ella. Busca a Estrella y le pide que se caen antes de que intenten separarlos. La muchacha acepta y se lo cuenta a su familia, feliz, por lo que a solas Leila le pide que la ayude a hacer un encargo de Perpetua a cambio de una compensación monetaria. 
Estrella acepta y acude a la casa de los Malaver creyendo que nadie se encuentra allí. Pronto Leila la encierra en una habitación en la que Hermenegildo la ha estado esperando. El hombre está decidido a abusar de la pobre Estrella quien grita y patalea atrayendo a Perpetua, quien aparece con una escopeta que dispara para abrir la puerta, exigiendo a su hermano que suelte a la inocente pero el fogoso Hermnegildo no está dispuesto y forcejea con su hermana, quien lo abofetea y lo ausa de ser un violador. Intercede Leila mientras que Estrella escapa. Hermenegildo y Leila, desde lo alto, arrojan accidentalmente a Perpetua a través de un barandal por lo que la mujer cae al vacío. Los dos asesinos acuden a la mujer, quien muriendo acaricia el rostro de Leila y le asegura ser tan mala y perversa como su padre. Leila pide a la mujer que le diga quien es su padre pero Perpetua muere sin revelarlo, causando ésto un gran daño emocional a Hermenegildo, quien acusa a Leila de ser la responsable de todo. Leila amenaza con denunciarlo ante las autoridades, así que ambos, al relajarse, deciden llegar a un acuerdo: Enterrarán a Perpetua y dirán que la mujer ha salido de viaje. Así lo hacen.

Vuelta un mar de llanto, Estrella les cuenta a Grecia y Napoleón que Leila intentó entregarla al malvado Hermengildo. Napoleón sale en busca del hombre sin hallarlo por ninguna parte. Cuando Leila llega a casa, Grecia la abofetea y le arroja sus cosas a la calle, exigiéndole que no regrese nunca más pues es igual a su padre. Leila enfrenta a su madre con reclamos y exigencias por lo que al alardear sobre que su padre es un hombre importante al que Grecia protege, a la sufrida madre no le queda más remedio que confesarle la verdad: Su padre es Hermenegildo Malaver, el hombre que la violó siendo una muchachita. Leila, sin casa, sin familia y con tal verdad revelada, sufre y acude a Hermenegildo, quien le confirma lo que le ha sido confesado y la desprecia por lo que la muchacha va al manantial, donde intenta suicidarse, ahogándose, pero es descubierta por Chano, quien la salva. Ella se aferra a él y le suplica que la ayude. El muchacho la lleva a su modesto cuarto, donde ella se baña y duerme mientras él vela su sueño.

Cristiano no está dispuesto a permitir que su hijo se case con una bastarda por lo que decide actuar de inmediato y ofrece a Grecia dinero suficinte para que se largue lejos con su hija pero la mujer rechaza la oferta y es defendida por Napoleón, el cual asegura a Cristiano que la mujer tiene quien responda por ella y sus hijas. El frivolo millonario se desahoga con Soraya, quien le asegura que todo es culpa de Regina, la cual ha solapado que su hijo se enrede con una muerta de hambre. Soraya se aprovecha de la vulnerabilidad de Cristiano para besarlo y entregarse a él.

Dulio e ve con Raiza, a la que asegura que Lino no vale la pena por lo que la intimida y la besa, llevándosela a la cama, dispuesto a hacerla su amante.

Semanas después Estrella se prepara para ir a la iglesia vestida de novia llenando de felicidad a Grecia, quien se lamenta por la distancia entre ellas y Leila, a quien Napoleón pide que acuda a la boda de su hermana y se reconcilie con su madre, la cual no es culpable de lo que hace tantos años sucedió pero Leila se niega y, al contrario, busca a Hermenegildo para pedirle que la acepte pues ella siempre lo necesitó. Él acepta que la muchacha viva con él, en su casa, a pesar de la oposición de Chano, el cual cuenta con dolor a Estrella y Grecia lo que Leila ha hecho.

Noviembre 2009. Regina se siente feliz por el casamiento de Lino pero no así Cristiano, quien se niega a ir a la boda. La mujer se marcha sola mientras su marido haya placer en Soraya, quien se ha convertido en su amante. El hombre revela que ha preparado una sorpresa tanto a Grecia como a su hija bastarda: Estrella.

Dulio advierte a Lino que su vida al lado de Estrella será un infierno pues ambos son completamente diferentes. Los hermanos discuten y están a punto de llegar a los golpes cuando Dulio ofende a la prometida de su hermano. Brisia intercede y asegura sentirse feliz de que Lino por fin se marche de su casa, sorprendiéndose cuando éste le hace saber que esa es también asa de us madre y ella ha permitido que tanto él como su esposa vivan allí.

Moncho encuentra a Alidio y Topacio viviendo en un pueblo cercano a La Guagua. Les hace saber que Leandro está muerto y que muchos piensan que ellos dos lo mataron por lo que les aconseja que huyan lejos. Topacio tiene miedo pero Alidio cree que es momento en el que el verdadero padre de la muchacha responda como debe ser.

Lino y Estrella se casan llenando de felicidad a los suyos. Celebran en un modeto salón, propiedad de Napoleón y a la fiesta se presenta Norma Villalpando, una antigua novia de Lino, quien lo felicita y le hace saber que ahora estarán más cerca que nunca, despertando los celos en Estrella, a quien Regina le hace saber quién es la desconocida y lo que significó en la vida de Lino. La sorpresa es aún mayor cuando al llegar a casa Lino descubre que Norma vivirá allí un tiempo y ésta, audaz, intenta seducirlo aún en presencia de Estrella, quien sufre al creer que ha sido burlada por su esposo. A la muchacha acude Regina, quien le jura que entre Norma y su hijo no existe absolutamente nada.

Etelvina es feliz al creer que por fin sus problemas se solucionarán al enterarse que entre Raiza y Dulio hay una relación. Pide a Amadeo que se de prisa para casarse con Brisia, así tenga que presionarla o embarazarla. El muchacho asegura a su madre que no se casará con nadie y termina de nueva cuenta su relación con Brisia, quien harta de todo en La Guagua decide emprender un viaje al extranjero a pesar de que Soraya se opone pues sabe que se quedará sin una aliada para fastidiar a Regina y Estrella. Sin embargo pronto descubre en Norma esa aliada todavía más audaz y voraz para sus perversos planes.

Cristiano habla con Alidio, quien le cuenta lo que ha ocurrido a Leandro y le pide que ayude a Topacio, la cual necesita de él. Regina intercede por la muchacha y Cristiano decide aceptarla así como a Alidio como uno de sus criados por lo que los muchachos son instalados en la casa y pronto Topacio se hace amiga de Estrella pues ambas se sienten ajenas a los lujos, por lo que la invita a pasar tiempo con ella en la selva y con su madre, Grecia, a quien Napoleón le pide que se quede a vivir con él ahora que sus hijas han emprendido sus destinos. Grecia acepta.

Leila no es feliz al lado de Hermenegildo, quien la trata como a una sirvienta y le exige cada vez más, amenazándola con echarla a la calle y culparla de la muertde de Perpetua. La infeliz muchacha llora pero su orgullo no la deja acudir a Grecia para pedirle perdón. Maldice a Estrella por su suerte, deseandole que sea muy desdichada en su matrimonio.

Etelvina visita a los Santiesteban y desprecia a Estrella, asegurando que ella no tiene porqué tener amistad con la bastarda de su marido. Estrella se estremece cuando la dura mujer le revela que su madre fue amante de su difunto esposo y la tuvo a ella para atraparlo a como diera lugar, sin embargo ella, Etelvina, no lo permitió y defendió su hogar por amor a sus hijos. 

Cristiano y Soraya gozan ante el atrevimiento de la mujer pues Estrella sale huyendo de la casa sin siquiera escuchar a Lino, quien pone en su lugar a Etelvina para salir en búsqueda de su esposa, quien con llanto pide a Grecia que le diga i es verdad lo que le han dicho. Grecia le dice que sí. Ambas se abrazan, má unidas que nunca y Lino aparece para pedirle a su esposa que regrese con él pero Estrella prefiere quedarse con su madre. Esto hace feliz a Norma, quien no deja de insinuársele a Lino a pesar de las advertencias de Regina, quien le dice que su hijo solo ama a Estrella sin que la muchacha de importancia a u palabras, pues está dispuesta a recuperar a Lino.

Cachita muere de amor desde que conoce a Alidio pues lo considera el hombre más hermoso que ha visto en la vida. Ambos se hacen amigos y pronto comienzan una relación.

Topacio se siente sola y sufre las groseráis de Norma y Soraya, quienes se han unido para hacerla sentir lo peor. No así Regina, quien la enseña a educarse y la lleva consigo a la iglesia y a hacer visitas a Estrella, a la que la mujer pide que regrese al lado de Lino antes de que sea demasiado tarde pues Norma desea conquistarlo. Celosa, Estrella vuelve a la mansión Santiestéban y sorprende a Norma coqueteando con su marido. Se enfrenta a ella y la abofetea, desgreñándola sin que Lino pueda hacer nada. Finalmente Norma arroja a su enemiga a la alberca y Estrella está a punto de ahogarse. Lino la salva, la lleva a su habitación y ambos tienen un enfrentamiento mientras que a la otra Soraya la felicita por provocar a la mugrosa, asegurando que con ese comportamiento Lino pronto se hartará de ella y no se equivocan pues el matrimonio discute fuertemente.

Raiza y Dulio arden en pasión y ella le revela estar epserando un hijo suyo. Dulio, serio, le exige que pierda a ese hijo pues él no está preparado para el matrimonio. Raiza llora y le suplica que se case con ella. Dulio no hace más que reirse y le confiesa que solo la ha utilizado para desfogarse.

Regina pide a Lino que recapacite y comprenda a Estrella, para quien él significa todo y para quien no es fácil soportar la provocaciones de Norma. Lino por su parte emprende un viaje de negocios de su padre, quien lo envía lejos. Debido a la usencia del hombre, Estrella es molestada por Soraya y Norma, a quien la mujer pide que se marche de su casa cuanto antes. Cristiano y Soraya intervienen, negándose, por lo que Regina asegura que si Norma no se marcha lo harán ella, su hijo y la esposa de éste. Cristiano abraza a Soraya y reta a su mujer para que se marche, asegurando que él tiene con quien ser feliz. Regina descubre entonces que éstos han sido amantes durante mucho tiempo y asegura no sentir nada pues hace muchos años que ella dejó de amar a su marido. Hace sus maletas y pide a Estrella que se vaya con ella. Ambas salen y son alcanzadas por Topacio, quien les pide que la lleven con ellas. Cristiano se opone y asegura a su bastarda que si se marcha no le volverá a dar ayuda alguna. Topacio asegura que finalmente él para ella es un desconocido del que no quiere saber. Las tres mujeres abandonan la mansión y Soraya celebra, besando a Cristiano por darle su lugar y prometiéndole que de ahora en adelante ellos serán felices. Lo besa apasionadamente y son vistos por Dulio, quien comprende porqué su tía siempre odió a Regina y la acusa de ser una usurpadora pues en realidad es ella la que siempre quiso ocupar el lugar de su madre. Soraya intenta explicar a su sobrino, quien se revela contra ella y la desprecia, lo mismo que Cristiano, el cual le hace saber que nunca la tendrá durmiendo en su cama pues para él ella significó solo un apetito sexual, lo mismo que todas las que una vez fueron sus amantes por la buena o por la fuerza. Soraya llora y jura que todos se las pagarán.

Etelvina recibe una notificación del banco en la que le hacen aber que su marido cometió un fraude contra sí mismo. Revisa los documentos y descubre que las firmas no ocinciden por lo que decide investigar con ayuda de Amadeo, quien se las ingenia para entrar a los sistemas de su padre y Cristiano, descubriendo que eéste último tiene nexos con criminales y fue el que causó la ruina de Remigio. Furiosa, Etelvina decide que enfrentará a su enemigo.

Napoleón recibe a Estrella de vuelta en su casa mientras que Regina y Topacio se instalan en un hotel.

Dulio decide hacer las paces con Lino por lo que cuando éste regresa le hace saber lo que ha ocurrido. El muchacho e enfrenta a su padre y Soraya y deprecia a Norma para salir en busca de su madre y su mujer, a las que abraza y promete que nunca más regresarán a la mansión Santiestéban.

Hermenegildo es duro con Leila, quien se le revela logrando que el hombre la golpée y la tache de inútil. Ella comprende que el hombre nunca la quiso ni la querrá por lo que escapa de su casa y busca a Napoleón, al que con llanto le suplica que la ayude y le cuenta lo sucedido a Perpetua. Napoleón da aviso a las autoridades municipales, quienes descubren el cuerpo putrefacto de la difunta y acuden a la casa de Hermenegildo para detenerlo. El hombre, en demencia, alcoholizado, escucha la voz y ve la imagen de su hermana, pidiéndole que nos e entregue y haga lo que es debido, por lo que el malvado hermenegildo incendia su casa, consumiéndose en las llamas, mientras que Leila es detenida y enjuciada pero salvada por Estrella, quien miente a las autoridades ya segura que su hermana solo quiso defenderla de las agresiones de Hermenegildo, el cual intentó vilarla en múltiples ocasiones. Leila aún así es enjuiciada y condenada a cinco años en prisión, por lo que sufre y pide perdón a su madre y principalmente a su hermana, a la que quiso hacer daño.

Cristiano acude a un llamado de Etelvina, quien llena de rabia e revela saber la verdad sobre sus negocios y la ruina de su familia, así como estar segura de que él mató a Remigio para que éste callara lo que sabía. Cínico, Cristiano lo acepta y confiesa todas sus fechorías. Tras ello, Etelvina levanta el teléfono para llamar a la policía y el hombre le clava una daga por la espalda, asegurando que ni ella ni nadie lo detendrá jamás. Tras matarla la sube en su auto y maneja muchos kilómetros, hasta que oscurece, para arrojarla a un barranco.

Amadeo visita a Leila en la cárcel y le promete ayudarla pues aunque nunca ha ejercidl él es abogado. La muchacha le revela haber estado siempre enamorada de él. Cuando Amadeo vuelve a casa, se alarma ante la preocupación de Raiza, quien le hace saber que su madre despareció y hay rastros de sangre. Llaman a la policía y Amadeo responzabiliza a Cristiano Santiesteban de lo que pueda haberle ocurrido a su mamá.

Lino y Norma se encuentran y ella intenta hacerlo entender que jamás será feliz al lado de una pobretona como Estrella. Lo besa y él la rechaza exigiéndole que nunca más vuelva a buscarlo. Norma jura que no descansará hasta saber a Lino separado de la vulgar esposa que tiene. Se topa con Cachita, quien le hace saber que Estrella es muy querida por muchos en La Guagua, aunque su madre no lo sea. Norma entonces acude a Grecia, a la que insulta. Esta vez Grecia se defiende y la abofetea. Cuando Estrella descubre a su enemiga en casa de su madre y Napoleón, la jalonea de los cabello y la arroja al fango, cusando la risa de todos los que se encuentran en la calle. Norma jura que se vengará.

Amadeo revela a Raiza saber que Cristiano llevó a la ruina y asesinó a su padre y lo mismo pudo haberle hecho a Etelvina. La muchacha de inmediato busca a Dulio y le dice lo que sabe. Este por su parte enfrenta a Soraya y le exige que le diga si ella estaba al tanto. La mujer lo niega y culpa a Regina de los arrebatos de Cristiano pero esta vez Dulio no le cree y se niega a perdonarle su traición y el amar a su padre. En Venganza, Soraya le hace saber cuanto le alegró que su hermana muriera pues también la odió por quitarle al hombre de su vida. Es escuchada por Brisia, quien ha vuelto de viaje y la cuál la enfrenta a bofetadas pero Soraya es fuerte y vil y devuelve los golpes a su sobrina, a quien Dulio pone al tanto de todo lo que ha descubierto.

Regina asegura a Lino estar dispuesta a divorciarse de Cristiano pues aunque un tiempo fue feliz a su lado jamás le perdonará su traición con Soraya.

Napoleón pregunta a Estrella y Leila si ellas aceptarían que Grecia se casara con él. Ambas aceptan pues creen que es justo que su madre pueda ser feliz finalmente. Grecia y Napoleón se besan, emocionando a las hijas de la mujer.

Cristiano niega a las autoridades saber algo de Etelvina y es convincente por lo que estos se marchan de su casa, pero Soraya decubre la daga con la que el hombre cometió su crímen y le revela saber su secreto, escondiendo el arma. El hombre le exige que se la devuelva y la mujer le pide que a cambio se separe de Regina y se case con ella. Él acepta por lo que ambos tienen relaciones, en las que él la llama Regina, causandole un mal sabor de boca por lo que, furiosa, Soraya maldice a la mujer y llora al darse cuenta de que Cristiano nunca tendrá ojos para ella.

Estrella camina por la calle y Norma intenta atropellarla, sin éxito y maldiciéndola por haber tenido suerte. La muchacha llega a la mansión Santiesteban y escucha a Soraya y Cristiano hablando de sus maldades, alarmandose cuando Soraya, llena de rabia y llorando confiesa al hombre que ella asesinó a su propia hermana para poder casarse con él y hacerlo feliz, pero haber sido despreciada en cuanto apareció Regina. Cristiano maldice a la mujer y le exige que se marche de su casa. Ella se niega, le exige que la ame y cuando él la rechaza la despechada Soraya le clava en el corazón la misma daga con la que él asesinó a Etelvina, asegurando que su nunca será suyo no será para nadie. Norma, aterrada, intenta huir pero hae ruido y es alcanzada por Soraya, quien le asegura que no la dejará escapar para que la delate por lo que la ahoga en la alberca. Al reaccionar y darse cuenta de que ha cometido dos crimenes la mujer se horroriza y culpa a Regina por todo. Llora desgarradoramente.

Dulio, Brisia y Lino se reúnen con Amadeo y Raiza, quienes los enteran de las fechorías de su padre, alarmándolos. Los muchacho deciden ir a hablar con él y se sorprenden al no encontrarlo en casa. Es Soraya quien los recibe y a la que desprecian por haber sido la amante de su padre y haberlos puesto en contra de Regina. Cínica y despiadada, la mujer les revela que creyó que sería fácil deshacerse de su enemiga pero no fue así, aunque a pesar de años de intento finalmente logró que se largara por su propia viluntad y no tuvo que eliminarla ocmo a la madre de Dulio y Brisia, quienes se aterran al escuchar la verdad y la enfrentan pero la mujer les apunta con un arma y asegura que ya nada le importa si finalmente el amor de su vida ya nunca podrá estar con ella. Les revela lo que ha hecho con Cristiano y Lino decide enfrentarla por lo que forcejean y la pistola se dispara. Lino se aparta y llena de maldad Soraya lo acusa de ser un estúpido y el culpable de que sus planes no le resultaran. Le apunta y cuando dispara aparece Amadeo y recibe los impactos en la cabeza, muriendo instantáneamente. Enloquecida, Soraya apunta a todos mientras sube a su auto, en el que escapa mientras la policía se aproxima. Aparece Alidio, quien revela a los jovenes que él fue testigo de lo que sucedió y quien llamó a la policía en cuanto vio que Soraya había ahogado a Norma en la alberca.

Soraya desea venganza y por ello busca a Estrella, a la que pide que hablen para hacer las pases. La muchacha decide subir al auto de la mujer, quien llora y le dice que Cristiano ha muerto. Pronto le hace saber que ella correrá son la misma fuerte y la amenaza con la daga, pero Estrella logra salir del auto y se interna en la selva, siendo perseguida por Soraya, quien más de dos vece la atrapa, la arrastra e intenta clavarle el arma sin éxito.

Lino se alarma cuando Grecia le dice que Estrella se fue con Soraya por lo que tme a que la desquiciada tía le haga algo a su esposa, por lo que junto con Napoleón, Chano y Dulio comienzan a buscarla.

Maria Algría y Soraya pelean a rasguños, jalones y cachetadas, una para matar y otra para escapar, siendo sorprendidas por Lino, Napoleón y Dulio, quienes exigen a Soraya que se detenga pero ésta está dispuesta a hacer sufrir a Lino al quitarle la vida a su amada. Soraya no se fija y al pisar accidentalmente a una serpiente ésta la muerte. Tras la mordida, resbala y al caer ella misma se entierra la daga en la cabeza, perdiendo la vida, mientras que Estrella corre hacia Lino, al que abraza y suplica que la salve. La policía llega pronto y pide declaraciones a todos.

Tiempo después el cuerpo de Etelvina es encontrado y cremado. Al estar completamente sola en el mundo, Raiza decide que lo mejor será marcharse lejos, donde pueda olvidarse de todo lo que sucedió, rechazando la propuesta de matrimonio de Dulio pues ella no desea unirse al hijo y sobrino del hombre y la mujer que exterminaron a sus familias.

Topacio recibe su parte de la herencia de Cristiano y al igual que Alidio es encontrada por Moncho y la policía, los cuales aseguran que Felino ha declarado que él asesinó a Leandro por lo que ellos pueden volver a su pueblo, sin embargo los chocos deciden quedarse en La Guagua y compran a Raiza la casa de Etelvina y Remigio, donde deciden emprender juntos, él al lado de Cachita y ella al lado de Moncho, quien siempre ha estado enamorado de ella.

En la cárcel, Laila es visitada por Chano, quien le confiesa su amor nuevamente y ella decide darle esperanzas, pidiéndole perdón por rechazarlo tantas veces cuando él era todo lo que necesitaba para tener amor por lo que al paso de dos años, por buena conducta, ella es liberada y se casa con su gran amor.

Grecia se siente afortunada por tener a sus hijas cerca y el amor de Napoleón, al que sorprende al decirle que serán padres, alegrándolo.

Duilio y Brisia vuelven del extranjero y entregan a Regina la casa en la que vivieron siempre pues ellos han decidido marcharse para siempre de La Guagua. La mujer se instala en la propiedad con Lino y Estrella, quienes tienen dos hijos y ya esperan al tercero, llenos de dicha en el lejano pueblo de La Guagua.

Fin